El primer lunes de Cuaresma volvió a congregar en Rota a numerosos fieles y cofrades en torno al tradicional viacrucis que inaugura este tiempo de preparación hacia la Semana Santa. La ciudad se sumó así a una cita que cada año adquiere un profundo significado espiritual y que transforma el centro histórico en un espacio de silencio y oración.
A las ocho de la tarde se iniciaba el cortejo desde la parroquia de Nuestra Señora de la O, desde cuya puerta lateral partió la comitiva debido al cierre preventivo del acceso principal del templo. La imagen del Santísimo Cristo Yacente, titular de la Hermandad del Santo Entierro, fue la encargada de presidir este rezo público organizado por designación del Consejo Local de Hermandades y Cofradías.
Un recorrido marcado por la sobriedad
Durante aproximadamente dos horas y media, el cortejo avanzó por distintas calles del casco histórico en un ambiente de recogimiento. La imagen procesionó sobre unas andas preparadas especialmente para la ocasión, con un exorno floral contenido y la iluminación tenue de los cirios como único acompañamiento visual destacado.
La sobriedad del conjunto reforzó el carácter reflexivo del acto, invitando tanto a la meditación colectiva como a la introspección personal de quienes siguieron las catorce estaciones del viacrucis.
La recuperación de una urna histórica
Uno de los aspectos más singulares de la jornada fue la forma en la que el Cristo Yacente recorrió las calles. A diferencia de su salida del Sábado Santo, cuando se presenta sobre su lecho mortuorio al descubierto, en esta ocasión lo hizo en la urna de cristal con molduras de madera que habitualmente se conserva en su capilla.
Según fuentes cofrades, hacía más de cincuenta años que esta urna no se utilizaba para una salida procesional, lo que añadió un componente histórico y simbólico a la celebración.
Amplia participación cofrade y acompañamiento musical
El rezo estuvo guiado por los párrocos de la O y del Carmen, junto a los diáconos, quienes condujeron las meditaciones que recuerdan los momentos centrales de la Pasión. La ambientación musical, a cargo de la agrupación “Las niñas música”, contribuyó a mantener el clima de recogimiento durante todo el itinerario.
La participación de hermandades fue notable, destacando la presencia de niños portando cirios en las primeras filas del cortejo. A lo largo del recorrido, hombres y mujeres se turnaron para portar la imagen, mientras numerosos vecinos aguardaban en distintos puntos del centro para acompañar su paso.
Con este acto, la localidad avanza en el tiempo de Cuaresma, iniciado el pasado 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza, un periodo de preparación espiritual que culminará el 29 de marzo con el Domingo de Ramos, fecha que marcará el inicio de la Semana Santa 2026.
