La sucesión de temporales de las últimas semanas está acelerando la erosión en distintos puntos del litoral de Rota, y uno de los enclaves más afectados vuelve a ser la playa de Punta Candor. La retirada de grandes cantidades de arena ha dejado al descubierto una serie de estructuras excavadas en el sustrato arcilloso que, por su disposición y características, podrían corresponder a restos arqueológicos aún no identificados.
Las construcciones han sido observadas tras los últimos episodios de fuerte viento y lluvia, que han reducido de forma notable la capa de arena que tradicionalmente cubría esta zona. Se trata de piletas de forma rectangular, dispuestas de manera alineada y regular, lo que refuerza la idea de que no se trata de una formación natural.
Un hallazgo singular tras la pérdida de arena en Rota
Según explica Andrés Barba, divulgador y apasionado del entorno marino, las piletas aparecen anilladas y alineadas, sumando cerca de una veintena visible a simple vista. A su juicio, la morfología de estas estructuras y la regularidad de sus formas apuntan claramente a la intervención humana, ya que incluso se aprecian marcas que podrían corresponder al uso de herramientas en su construcción.
Barba señala que hace aproximadamente tres décadas esta franja del litoral se encontraba cubierta por varios metros de sedimento arcilloso, una protección natural que con el paso del tiempo ha ido desapareciendo de manera progresiva hasta dejar al descubierto estas estructuras. La rapidez con la que se ha producido este último episodio de erosión ha sido clave para que las piletas quedaran visibles en apenas unos días.
Hipótesis vinculadas a la antigua actividad pesquera
El enclave donde han aparecido estas construcciones coincide con un espacio próximo a la antigua almadraba de pescado documentada históricamente en la zona. Este dato ha llevado a plantear como primera hipótesis que las piletas pudieran estar relacionadas con instalaciones de salazón de época romana, utilizadas para la maceración de pescado y la elaboración de productos como el garum, muy habituales en entornos vinculados a la pesca.
No obstante, esta interpretación inicial deberá ser confirmada o descartada por especialistas, ya que existen otras posibles lecturas sobre la funcionalidad y cronología de las estructuras. La disposición ordenada y el número de piletas refuerzan su interés desde el punto de vista histórico y patrimonial.
A la espera de una evaluación oficial
Por el momento, el hallazgo es muy reciente y no se ha llevado a cabo ninguna actuación específica sobre el terreno. Fuentes consultadas consideran que el siguiente paso lógico sería poner el descubrimiento en conocimiento de la administración competente, en este caso la Junta de Andalucía, para que valore la situación y determine si procede iniciar estudios arqueológicos.
Hasta que se realice una evaluación técnica, las piletas seguirán expuestas a la acción del mar y de los temporales, lo que añade un componente de urgencia a su posible protección. El episodio vuelve a poner de relieve cómo los fenómenos meteorológicos extremos, además de alterar el paisaje costero, pueden sacar a la luz vestigios del pasado que permanecían ocultos bajo la arena.
