La localidad de Rota vivió este pasado viernes una de sus citas más esperadas del calendario navideño con la celebración del pasacalles de la Estrella de la Ilusión, una propuesta que volvió a congregar a numerosos vecinos y visitantes en una tarde marcada por la alegría y el ambiente familiar.
Enmarcado dentro de la programación navideña, el pasacalles arrancó a las 17:30 horas desde el bulevar Bahía de Cádiz y se desarrolló en dos tramos diferenciados, combinando un primer recorrido con carroza y un segundo tramo a pie, permitiendo que la Estrella de la Ilusión se acercara a distintos puntos del municipio.
Un primer tramo con carroza por las principales avenidas
El desfile comenzó con un pequeño cortejo que recorrió la avenida Bajo Guadalquivir, la avenida María Auxiliadora, la calle Neptuno y la avenida América, continuando por la calle Rubén Darío, donde se realizó el tramo sin música, antes de avanzar por la avenida Príncipes de España hasta alcanzar la plaza de San Roque.
Durante este primer tramo, las calles se llenaron de color, música y expectación, con numerosos niños y familias siguiendo el recorrido y disfrutando de una estampa que ya forma parte de la tradición navideña de la ciudad.
Recorrido a pie hacia el centro histórico
Tras la disolución del cortejo en la plaza de San Roque, la Estrella de la Ilusión continuó su camino a pie junto a sus acompañantes. El itinerario discurrió por las calles Charco y García Sánchez, la plaza de Andalucía, las calles Bachiller y Pedro la O, la plaza Barroso y la calle Pérez de Bedoya.
Este segundo tramo permitió un contacto más cercano con el público, favoreciendo la participación y el ambiente festivo en pleno corazón del casco urbano, hasta llegar a las plazas Padre Eugenio y Bartolomé Pérez.
Un broche final con baile y ambiente festivo
El acto culminó en la plaza Bartolomé Pérez, donde la academia de baile de Laura Pirri puso el broche final con la interpretación de un villancico, cerrando la jornada con música y aplausos.
El Pasacalles de la Estrella de la Ilusión volvió así a consolidarse como una de las actividades más entrañables de la Navidad en la ciudad, ofreciendo un espacio de encuentro intergeneracional y reforzando el espíritu festivo y la ilusión que caracterizan estas fechas.
